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- El
tiempo es oro.
- Un
amigo es aquel que adivina siempre cuándo se le necesita.
- He
construido castillos en el aire tan hermosos que me conformo con las ruinas.
- La
diligencia en escuchar es el más breve camino hacia la ciencia.
- Nada
es más fácil ni tan útil como escuchar mucho.
- Lo
comprado al precio de muchos ruegos es caro.
- La
incertidumbre es una margarita cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar.
- La
política saca a flote lo peor del ser humano.
- No
hay un solo error que no haya tenido sus seguidores.
- En
la vida no hay premios ni castigos, sino consecuencias.
- La
habilidad y la constancia son las armas de la debilidad.
- No
perdáis una hora, porque no estáis seguros de un minuto.
- El
hombre es un animal fabricante de utensilios.
- Por
un clavo se perdió una herradura, por ésta un caballo, y por éste el jinete, que
fue capturado y muerto por el enemigo.
- O
caminamos todos juntos hacia la paz, o nunca la encontraremos.
- La
peor decisión es la indecisión.
- Las
puertas de la sabiduría nunca están cerradas.
- Dime
y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.
-
Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco.
-
Incluso la paz se puede comprar a un precio demasiado alto.
-
Nunca hubo una buena guerra, o una mala paz.
- El
sabio consigue más ventajas por sus enemigos que por sus amigos.
- La
necesidad nunca consiguió un buen acuerdo.
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Verdad es lo que la mayoría ve como verdad, pero la mayoría también puede
cambiar de opinión a lo largo de la historia.
- El
lenguaje y la imaginación no pueden ser aprisionados.
- La
lengua es el más mortífero de los instrumentos sin punta.
- Para todo problema humano
hay siempre una solución fácil, clara, plausible y equivocada. |