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- Las
falsedades no sólo se oponen a la verdad, sino que a menudo se contradicen entre
sí.
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Culto es aquel que sabe dónde encontrar lo que no sabe.
- El
corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
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Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio.
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Divide las dificultades que examinas en tantas partes como sea posible para su
mejor solución.
- Dos
cosas contribuyen a avanzar, ir más deprisa que los otros o ir por el buen
camino.
- No
basta tener buen ingenio; lo principal es aplicarlo bien.
- Para
investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las
cosas.
- Lo
poco que he aprendido carece de valor, comparado con lo que ignoro y no
desespero en aprender.
- Para
mejorar nuestro conocimiento debemos aprender menos y contemplar más.
-
Abrigamos muchos prejuicios si no dudamos, alguna vez, de todo en lo que vemos
la menor sospecha de incertidumbre.
- Es
prudente no fiarse por entero de quienes nos han engañado antes.
- La
primera máxima de todo ciudadano ha de ser la de obedecer las leyes de su país.
-
Inspiración y genio son casi la misma cosa.
-
Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género
humano no escucha.
- Es
extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien.
- El
amor abre el paréntesis, el matrimonio lo cierra.
- La
primera igualdad es la equidad.
- Todo
número es cero ante el infinito.
- El
futuro tiene muchos nombres, para los débiles es lo inalcanzable, para los
temerosos, lo desconocido, para los valientes es la oportunidad.
- A
nadie le faltan fuerzas; lo que a muchísimos les falta es voluntad.
- Las
inteligencias poco capaces se interesan en lo extraordinario, las inteligencias
poderosas, en las cosas ordinarias.
- La
música expresa aquello que no puede decirse con palabras pero no puede
permanecer en silencio.
- La
pena de muerte es un signo peculiar de la barbarie.
- El
éxito no se logra sólo con cualidades especiales, es sobre todo un trabajo de
constancia, de método y de organización. |